
RELICARIOS DE LO INCOMPLETO
El cuerpo como plegaria suspendida.
Esta serie encarna la espera.
Cada escultura es un relicario: no conserva una memoria, sino un vacío. Un gesto interrumpido. Una energía que aún no ha sido encarnada.
Las formas no son figuras, son contenedores devocionales.
Fueron erigidas para el culto, pero el dios no llegó. O tal vez, aún no ha sido nombrado.
Su materia se tensa: no en representación, sino en disposición.
Están hechas para ser habitadas. Para que algo alma, fuerza, Y lenguaje descienda sobre ellas.
Aquí la fé no se grita. Se sostiene.
Estas piezas no hablan de lo que falta, sino de lo que está por ocurrir.
Son umbral y altar, oficio y ofrenda.
La incompletud no es defecto: es condición ritual.
Porque a veces, el cuerpo no está hecho para ser.
Está hecho para invocar.

ALTAR QUELOIDE: CUERPO RESIDUO.
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El altar no fue construido para la fe,
sino para contener lo que no supo irse.
Hay presencias que, al quedarse,
comienzan a descomponer el espacio que ocupan.
Esto no es un duelo.
Es un proceso de putrefacción silenciosa.
Ese altar ya no sostiene nada sagrado.
Sostiene algo que se quedó demasiado tiempo.
La piel no cubre: sofoca.
El negro no cae limpio: drena.
El concreto no resiste: absorbe.
No hay herida visible, pero hay infección lenta.
No hay violencia, pero sí desgaste.
Esto no es un cuerpo lastimado.
Es un cuerpo habitado por algo que no debía quedarse.
Materials:
Internal metal structure (steelwork), clad in cement board and coated concrete.
100% resin textile garment, intervened and integrated into the piece as a sculptural body.
Dimensions:
Vertical block (base/column):
Height: 120–130 cm
Width: 40 cm
Depth: 40 cm
Horizontal block (upper):
Length: 100–110 cm
Width: 40 cm
Height (thickness): 25 cm